martes, 5 de julio de 2011

Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar. -David Russell

Es por esta maravillosa frase que decidí desviarme un poco de mi pasión y lucha constante aplicada en este blog. Quiero justificar una acción que me dolió mucho tomar, pero así debió ser.
Nietzsche dijo: “La manera más desagradable de replicar en una polémica es la de enojarse y la de callar, pues el agresor interpreta ordinariamente el silencio como un desprecio” Pues, aquí voy.
Con el transcurso de los años, las buenas y malas experiencias nos han enseñado a valorar a aquellas personas que están incondicionalmente a nuestro lado, los llamados “amigos”.
Pero ¿Qué sucede cuando estos son amigos de personas (si es que a estos parásitos les queda el término) desagradables que nos han hecho mucho daño? Esta pregunta me torturó algún tiempo porque tiendo a encariñarme con la gente, pero todos los seres humanos, hasta los más pacientes tenemos un límite.
Y después de ver fotos, comentarios en Facebook, comentarios es Twitter, decidí lo más obvio, lo eliminé de todas mis listas. Aunque esta acción me dolió más de lo que él puede imaginar lo hice por mi salud mental y emocional. Yo jamás le pediría ni a él ni a nadie que se deshaga de sus amigos por más lacras que estos sean; eso va a juicio de cada cual. Pero tampoco voy a permitir que indirectamente me hagan daño al ver fotos o leer comentarios; sería injusto para mi. Yo confié en él, pero que puede saber el de mi dolor, de todo lo que sufrí. La mayoría de los hombres se concentran en superficialidades y cuando una mujer sufre un abuso lo único que hacen es callarnos y decirnos que lo olvidemos. Pero no es así.
Bueno, como vulgarmente dicen “Cada loco con su tema”, a esta persona le deseo lo mejor del mundo y le agradezco todo el tiempo que me dedicó. Pero allá el, con su amigo de toda la vida y yo con mi vida. Sé que Dios es grande y justo y que aquellos animales que me hirieron recibirán su merecido, porque nadie está exento de nada en esta vida. Yo por mi parte procuro vivir en armonía tratando cada día de ser mejor y de superar aquellos conflictos que alguna vez me devastaron. Como dijo Vicente Fox “Si avanzo, síganme; si me detengo, empújenme y si retrocedo, mátenme”…

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